El 9 de julio de 2010, Pablo Padilla Ayala, de 31 años de edad, estaba recogiendo fruta de los árboles con una escalera cuando golpeó las líneas eléctricas de alta tensión de SCE. Los demandantes alegaron que las líneas eléctricas en cuestión eran demasiado bajas, violaban los estándares aceptados de la industria, ponían en peligro a los trabajadores agrícolas y que, todas las semanas, una muerte tiene lugar en el país en circunstancias similares. SCE sostuvo que la altura de las líneas cumplía con la Orden General 95 de la PUC y que el incidente fue culpa del difunto por usar una escalera de 20 pies en árboles que, según la defensa, tenían solo 10 a 12 pies de altura. El jurado no encontró negligencia comparativa del difunto.
El fallecido era un inmigrante indocumentado cuya familia residía en México y a quien no había visto durante más de un año y medio. El Sr. Jarchi instó al jurado a rechazar cualquier sugerencia de que el valor de la pérdida del difunto fuera menor debido a su origen nacional, porque la familia y los demandantes no hablaban inglés, o porque el trabajo del difunto requería que estuviera lejos de su familia por períodos de tiempo. Solicitó aproximadamente $5,7 millones en daños y perjuicios y el 85% de responsabilidad contra SCE, y el jurado otorgó $4,7 millones y decidió que SCE fue responsable en un 80%.